Política, Religión, Fútbol, Sexo y Tiro Parabólico

Aquí sí se hablará de todo... eventualmente.

Friday, October 15, 2004

Introduction to Systems: Holistics

Mi alma mater, cuyo nombre no revelaré para no provocar escepticismos entre los que me han brindado el beneficio de la duda y siguen leyendo lo que aparece en esta página, me enseñó solamente una cosa: el término Pensamiento Holístico. Nota: no me enseñaron a pensar holísticamente; sólo aprendí que existía un nombre para este tipo de comportamiento. El término es relativamente nuevo; de hecho, si escriben holístico en Word©, es marcado como falta de ortografía. Existe y se puede encontrar en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (http://buscon.rae.es/diccionario/drae.htm).

El pensamiento holístico, y cometeré el pecado del simplismo excesivo, propone que todos los sistemas pueden dividirse en sistemas menores, llamados subsistemas, y a la vez forman parte de sistemas mayores llamados suprasistemas.

La razón por la que los humanos se han preguntado desde el inicio de los tiempos la razón misma de todas las cosas es por la necesidad innata de comprender los suprasistemas que tienen como consecuencia muchas veces eventos determinados. Para ayudarse en el proceso de aprendizaje el hombre ha dividido siempre los problemas en pequeñas porciones. El automóvil no habría existido de no haberse entendido perfectamente la rueda.

El pensamiento holístico es ajeno ya a la humanidad. En la actualidad, se han buscado fórmulas específicas que determinen una situación determinada, y las verdaderas causas han dejado de ser cuestionamientos para el hombre. Si llueve es porque está nublado, si se hace de noche es porque ya son las siete, y si hay tráfico es porque es viernes de quincena. Las verdaderas causas y su estudio han quedado en segundo plano para la mayoría de las personas.

Una parte importante de este conflicto es el llamado darwinismo económico. En un intento, en mi opinión aceptable, de extrapolar la máxima darviniana de supervivencia del más apto, algunos economistas han propuesto que el más apto es el que tiene más dinero. El más fuerte, el más alto, el más inteligente, el más innovador, el más trabajador, el más madrugador… todos ellos trabajan entonces para el más apto, para el más rico, para el patrón.

El patrón entonces no necesita gastar su tiempo en sobrevivir: es el más apto y tiene a todos trabajando para él. Está en la cima de las ambiciones humanas, buscando la última satisfacción (según Maslow): la búsqueda por el talento interior. El más apto tendrá entonces la oportunidad de utilizar su tiempo libre y descubrir los suprasistemas y subsistemas que lo envuelven y que controla. Podrá así pensar en modificaciones que mejoren su status quo. Entrará en un círculo vicioso / virtuoso (dependiendo de si se es o no el patrón) en el que cada vez será más y más apto… será más apto entre los más aptos. Controlará las condiciones iniciales para obtener un resultado favorable a sí mismo.

La brecha entre el darwinismo económico y el darwinismo clásico está en lo que sucede con los demás, con los “no aptos”, con los dinosaurios sociales. En la evolución son especies que desaparecen, mientras que en la sociedad el castigo es peor: una existencia condenada a la no trascendencia y a la no felicidad. ¿Quiere decir esto que el dinero hace la felicidad entonces?

No necesariamente. Regreso unos pasos… La trascendencia del más apto ha existido desde antes de que existiera el dinero. En el inicio de los días el más fuerte era el más apto, en otros momentos fue el más religioso, o el más inteligente, o el que conociera más territorios, el más hábil para la guerra, el que tuviera más hijos... El hecho que distingue siempre al alpha human (esta versión “apta” del hombre en su respectivo espacio temporal) es el conocimiento de su entorno (suprasistema) y la capacidad de dividir las situaciones en objetivos manejables.

Volviendo a la era del darwinismo económico, no hay tiempo de ser pensadores holísticos en la búsqueda por el dinero. Sin embargo, pocas personas se ponen a cuestionar el poder mismo del dinero. Está establecido que el que tenga más es el que domina al resto, y la lucha se ha concentrado UNICAMENTE en esta búsqueda por más y más recursos económicos. La lucha por cambiar el sistema quedó atrás, dejando solamente memorias de intentos fallidos, pero el fondo es que los hombres y las mujeres, en su lucha individual por convertirse en alpha humans, han dejado atrás el entendimiento del sistema mismo, en lo que quizá sea un camino alterno a la búsqueda de la felicidad y la trascendencia.

Invito entonces al lector al pensamiento holístico, a la persecución de la información relevante (Focus!!) y a la desaparición de los subsistemas “paja” que envuelven los eventos cotidianos. Si somos diferentes de las demás especies del planeta, aprovechemos esta diferencia y no caigamos en la extinción intelectual.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home